top of page
  • Foto del escritorRodrigo Pérez Rembao

Cuidado con el perro



Él: Disculpe, ¿puedo sentarme?

Ella: Sí, por supuesto. Pero le recomiendo que no sea en esa silla, sino en esta otra… no parece, pero le aseguro que es más cómoda.

Él: ¡Vaya!, parece que me he encontrado con alguien realmente amable.

Ella: ¿En verdad piensa eso de mí?

Él: Bueno… es solo una primera impresión, pero sí, eso creo: que es usted una persona de verdad amable.

Ella: Me halaga que me lo diga. Aunque no lo crea, siempre me he esforzado en desarrollar esa cualidad.

Él: ¿Y por qué no iba a creerlo? Siempre he pensado que los seres humanos somos muy extraños.

Ella: En eso estamos de acuerdo.

Él: Pero, volviendo al tema…

Ella: Perdón… ¿cuál tema?

Él: Lo que me decía hace apenas un momento sobre su afán por ser amable.

Ella: ¡Ah, claro! Me interesa mucho su opinión, así que hable, por favor. Lo escucho.

Él: Solo quería decirle que va por buen camino.

Ella: ¿De veras lo cree?

Él: Definitivamente.

Ella: Gracias.

Él solo sonríe. Sin galantería ni nada parecido; lo hace de manera cordial.

Ella asume, con ello, que él está dando por terminada la conversación, así que no dice más y lleva la mirada al vacío.

Él (después de un rato): ¿Qué piensa?

Ella (se sonroja): Bueno, yo…

Él: Me refiero al hecho de que me haya sentado aquí. ¿Qué opina sobre eso?

Ella: Ah, claro…sobre el hecho de que usted se haya sentado aquí.

Él: Aquí.

Ella: Eso dije.

Él: La escuché, y por eso hago la corrección, porque no es aquí, sino aquí.

Ella (midiéndolo): ¿Está usted poniendo a prueba mi amabilidad?

Él: Me gustaría decirle que sí, pero esa no es realmente mi intención.

Ella: ¿Seguro?

Él: ¿Está usted poniendo a prueba mi paciencia?

Ella: ¡Por supuesto que no! ¿Me cree capaz de hacer algo semejante?

Él: Sí

Ella: ¿Con base en qué?

Él: Ya se lo dije: hay seres humanos muy extraños, estoy convencido de ello. ¿Sabe lo que eso significa?

Ella: Se me ocurren varias cosas, pero solo Dios sabe qué significado le esté dando usted.

Él: No se complique tanto, ni meta a Dios en esto… significa, simplemente, que yo de una persona puedo esperar cualquier cosa. Nada me sorprende.

Ella: En eso estamos de acuerdo.

Él: ¿En qué parte?

Ella: En lo que dice sobre esperar cualquier cosa de alguien.

Él: Entiendo.

Ella:…

Él:...

Ella (minutos después): ¿Sigue pensando que soy amable?

Él: Sí.

Ella: ¿Solo porque le sugerí sentarse en esa silla?

Él: Mmm… no estoy tan seguro de ello. Es probable que haya habido otros factores que influyeron en mi apreciación.

Ella: Ojalá algún día haya oportunidad de tener una larga conversación sobre eso.

Él (poniéndose de pie): Confío en que así será. Con permiso.

Ella: Que le vaya muy bien… ¡Ah!, tenga cuidado con el perro.

Él: Gracias, pero no será necesario: el perro soy yo.

43 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page